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Habitantes de distintas colonias recurrieron a la lluvia para recolectar agua y utilizarla en actividades básicas como el aseo
01:50 martes 18 agosto, 2026
Jalisco
La reciente crisis de suministro de agua potable en Puerto Vallarta, que dejó durante varios días a decenas de colonias sin el servicio, evidenció problemas de gestión, infraestructura y desigualdad en el acceso al recurso, consideró José Alfonso Baños Francia, urbanista, investigador y profesor del Centro Universitario de la Costa de la Universidad de Guadalajara. En entrevista para “Así las Cosas”, el especialista señaló que la interrupción del servicio generó una situación particularmente complicada debido a las altas temperaturas registradas en la ciudad. Incluso, habitantes de distintas colonias recurrieron a la lluvia para recolectar agua y utilizarla en actividades básicas como el aseo y las descargas sanitarias. De acuerdo con estimaciones mencionadas, la suspensión habría afectado a más de 120 mil personas, alrededor de 140 colonias y entre 35 mil y 45 mil viviendas. El impacto, sostuvo Baños Francia, puso de manifiesto las dificultades que enfrenta una parte importante de la población para acceder de manera continua al agua potable. El urbanista consideró que uno de los aspectos más preocupantes es que las afectaciones no parecen distribuirse de manera uniforme entre la ciudad. Baños Francia sostuvo que las zonas hoteleras y sectores con mejores condiciones urbanas suelen mantener con mayor frecuencia el suministro, mientras que las colonias populares enfrentan mayores dificultades. “Hay una clara segregación y una clara desigualdad en la producción del agua”, afirmó el especialista, al señalar que la falta del servicio también repercute directamente en los trabajadores que deben acudir diariamente a sus centros laborales. Explicó que para una persona que trabaja en el sector turístico resulta especialmente complicado enfrentar una jornada laboral sin contar con agua en su vivienda para asearse, particularmente en una ciudad caracterizada por altas temperaturas y una importante actividad turística. Baños Francia atribuyó parte de la problemática a años de decisiones administrativas y a la falta de continuidad en proyectos de infraestructura hidráulica. En su opinión, uno de los puntos de quiebre fue la transición del organismo operador del agua desde el ámbito estatal hacia el municipal. Explicó que las obras hidráulicas requieren inversiones y planeación de mediano y largo plazo, mientras que los gobiernos municipales tienen periodos de tres años, lo que puede dificultar la continuidad de proyectos de infraestructura. El especialista consideró que existe una responsabilidad compartida entre distintas administraciones y el organismo operador, y señaló que, aunque Seapal cuenta con personal técnico capacitado, la gestión del servicio requiere mayor eficiencia y planeación. También advirtió sobre el deterioro de la red de distribución. De acuerdo con la información expuesta durante la entrevista, entre 40 y 50 por ciento de las tuberías presentarían fugas, lo que representa una pérdida importante del recurso. Ante la recurrencia de los problemas de suministro, el urbanista planteó que los ciudadanos también pueden implementar medidas para aprovechar el agua de lluvia. Una de las alternativas es instalar sistemas de captación en las viviendas para utilizar el agua recolectada en actividades que no requieren agua potable, como las descargas de los sanitarios. Baños Francia recordó que la captación de lluvia es una práctica utilizada desde hace miles de años y propuso además la instalación de pozos de absorción en patios y jardines para favorecer la infiltración del agua hacia el subsuelo y contribuir a la recarga de los mantos freáticos. Consideró que este tipo de mecanismos podrían incorporarse a las normas urbanísticas y de construcción de Puerto Vallarta. Otro de los puntos señalados por el especialista fue el manejo del agua subterránea durante la construcción de edificios. Explicó que en zonas donde los mantos freáticos se encuentran a poca profundidad, las excavaciones pueden encontrar grandes cantidades de agua, la cual, en algunos casos, termina siendo enviada directamente al drenaje. Baños Francia calificó esta situación como una contradicción frente a una ciudad que al mismo tiempo enfrenta cortes en el suministro. Por ello, consideró necesario establecer mecanismos para aprovechar o reincorporar al subsuelo el agua extraída durante las obras. También planteó la necesidad de mejorar la gestión de los ríos que atraviesan Puerto Vallarta y analizar obras que permitan conservar agua durante los periodos de estiaje, particularmente entre marzo y junio. Baños Francia consideró que la crisis reciente debe servir como una advertencia para la ciudad, ya que escenarios de escasez podrían volverse más frecuentes ante el crecimiento urbano y la disponibilidad limitada del recurso. “Nos plantearon un escenario apocalíptico”, señaló al referirse a los días sin agua, al considerar que la experiencia permitió observar las consecuencias que puede enfrentar una comunidad cuando no cuenta con uno de sus servicios básicos. Finalmente, sostuvo que Puerto Vallarta necesita una estrategia de largo plazo para garantizar su viabilidad como ciudad, con inversiones en infraestructura, mejor administración del agua, aprovechamiento de la lluvia y una participación más activa de la ciudadanía.