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De acuerdo con Taegan Goddard, un analista político demócrata, "Trump ve el mundo como una jerarquía de 'grandes potencias'
00:10 sábado 10 enero, 2026
Colaboradores
La decisión de abandonar organismos internacionales que por cualesquier razón hayan dejado de ser del interés o conveniencia de Estados Unidos puede ser definida como la culminación del pensamiento internacional del gobierno del presidente Donald Trump.
En otras palabras, la ley del más fuerte. De acuerdo con Taegan Goddard, un analista político demócrata, "Trump ve el mundo como una jerarquía de 'grandes potencias', cada una representada por un líder autoritario. Estas potencias merecen respeto, no por compartir valores, sino por ser poderosa".
"Los países que quedan fuera de ese círculo no son aliados; son oportunidades. Si los defiendes, trabajas con ellos o inviertes en su estabilidad sin obtener algo tangible a cambio, eres un necio".
Las implicaciones son enormes.
De entrada, una interpretación de doctrina exterior coherente con la filosofía de "el ganador toma todo" que plantea Trump en sus posiciones políticas interna y externa de Estados Unidos.
Pero en lo que respecta a las relaciones internacionales, implica una ruptura casi total con el orden establecido por décadas y garantizado por los propios Estados Unidos.
Por un lado, implica desmantelar compromisos con países más débiles que no puedan "pagar por protección" y en el caso del Hemisferio Occidental, subraya un dominio incuestionable, apoyado en la fuerza económica y militar.
La intervención en Venezuela y el arresto/secuestro del dictatorial presidente Nicolás Maduro para establecer una relación de control sobre el gobierno de ese país conllevan la noción de que otras potencias deben abstenerse de desafiar a Estados Unidos en su área de influencia, pero tal vez pueden con la neutralidad de la actual potencia hegemónica en sus propias zonas de acción.
Ciertamente parece considerar que el orden legal internacional y las organizaciones multilaterales son prescindibles, pero no hay una propuesta clara sobre lo que sigue, excepto quizá la ley del más fuerte o el entendimiento entre poderes al estilo siglo XIX. Para analistas geopolíticos como Ian Bremer, del Eurasia Group, lo único previsible es inestabilidad.
Así, los temores de una segunda "Guerra Fría" parecen infundados, a pesar de los choques comerciales entre Estados Unidos y China o de las quejas del presidente ruso Vladímir Putin sobre las políticas estadounidenses.
Pero para otros países, especialmente aquellos que como los países europeos o los latinoamericanos, basaban su visión internacional en un mundo legalista encabezado por un aliado confiable como Estados Unidos, resulta un duro despertar con una sacudida brutal.
En ese marco puede decirse que Rusia, China o la India están en mejor posición geopolítica que hace un año. Las naciones del Golfo Pérsico, Turquía, Israel, tienen espacio de maniobra.
Pero otros, como Canadá o México, están condenados a lidiar con la situación lo mejor que puedan y como puedan.
POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS
COLABORADOR
@CARRENOJOSE