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También ha perdido su visa Adán Augusto López por las investigaciones entorno a las redes criminales de huachicol y nexos con cárteles del narco
00:10 martes 16 junio, 2026
Colaboradores
El miedo se contagia en la 4T. Varias figuras encumbradas del morenismo viven atemorizadas. Muchos de ellos saben que ya no tienen visa. Y saben, también, que van por ellos. Acorralados, algunos han comenzado a preparar su defensa ante lo inevitable: la justicia en EU los señalará por vínculos criminales.
A los casos del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, el senador Enrique Inzunza, y compañía, a quienes se han sumado Américo Villarreal, Alfonso Durazo y Alfredo Ramírez Bedolla, más decenas de políticos de sus círculos más cercanos, hay que agregar a un par de integrantes del gabinete presidencial: Mario Delgado, secretario de Educación Pública, y Jesús Ramírez, vocero presidencial de AMLO y actual coordinador de asesores de Claudia Sheinbaum.
También ha perdido su visa Adán Augusto López por las investigaciones entorno a las redes criminales de huachicol y nexos con cárteles del narco. La lista crece y alcanza a decenas de funcionarios públicos de gobiernos estatales, al menos seis secretarios de Seguridad estatal y más de media docena de legisladores. Todos, de la 4T. Ahí están bajo la lupa de EU un par de hijos de AMLO y sus amigos, quienes hicieron negocios con otros de los acusados y/o procesados ya por la justicia al norte del río Bravo.
Los caminos conducen al expresidente, porque es poco creíble que no supiera de los pactos que se gestaron y el diseño institucionalizado para ganar elecciones y hacerse de control político y económico.
Los avisos han sido demasiados y van, todos, en la misma dirección: existe una alianza intolerable entre políticos y cárteles. De Donald Trump para abajo, todos lo piensan y lo han dicho: el presidente, el vicepresidente, el secretario de Estado, el secretario de Seguridad Interior, el secretario de Guerra, el Fiscal, la vocera… y ahora también la directora de la Oficina antidrogas, Sara Carter.
“Ahora mismo estamos apuntando a la gente de Sinaloa, a todos los funcionarios del gobierno que forman parte del clan Culiacán, que han protegido al Cártel de Sinaloa, a los Chapitos, a los Mayitos, y a toda la operación de Joaquín Guzmán (…). El gobierno mexicano, como muchos otros gobiernos del hemisferio, saben que el presidente Trump cumple su palabra. Sin duda alguna. Si él dice ‘vamos por ustedes, si no cooperan los vamos a atacar y se van a arrepentir’. ¿Quieren cooperar, sí o no?”, dijo Carter apenas el pasado fin de semana en entrevista.
Los nervios se contagian. Por eso varios morenistas buscan desesperados puentes con el gobierno de EU. Unos quieren saber si están bajo investigación. Otros, de plano, quieren cooperar. Por eso no pocos han bajado el perfil y han abandonado la defensa de los narcopolíticos de su partido. Para algunos, aquellos que han comenzado a señalar a sus compañeros de partido, quizá habrá oportunidad. Otros llegaron demasiado tarde.
En Morena han comenzado a aplicar el ‘sálvese quién pueda’ y las traiciones están a la orden del día.
-Off the récord
Las alertas llegaron al partido Verde. Por eso irán marcando distancia con Morena. ¿Quién querría tener al gobierno estadounidense respirándole en la nuca? El Verde ya no irá en alianza total con Morena. La unión electoral, en todo caso, será parcial.
Por Manuel López San Martín