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¿A qué responde el retroceso democrático: a instituciones débiles o a sociedades desiguales?
00:01 martes 6 enero, 2026
Colaboradores
Leo dos artículos académicos que ofrecen respuestas encontradas a la pregunta sobre por qué se erosionan las democracias.
El primero es de Thomas Carothers y Brendan Hartnett (https://prourls.link/ZAgEY5), quienes cuestionan el tópico de que el retroceso se deba principalmente a que un mal desempeño. Tras analizar doce casos recientes, muestran que, antes del giro autocrático, no suele presentarse un deterioro socioeconómico sistemático; incluso, en varios países la desigualdad estaba disminuyendo. Su tesis es que la causa predominante del retroceso no es tanto el malestar social contra la concentración de la riqueza, sino la debilidad de los frenos institucionales: cuando los tribunales, las legislaturas u otros órganos autónomos son frágiles, el poder ganado en las urnas puede usarse para capturarlos. Así, la erosión no ocurre tanto como castigo a expectativas malogradas con la democracia, sino como una tergiversación del mandato electoral para menoscabarla.
El segundo artículo fue escrito por Eli Rau y Susan Stokes (https://prourls.link/6BErwy), quienes, a partir de un análisis estadístico de veintidós países entre 1995 y 2022, identifican que una desigualdad alta es, en efecto, uno de los factores más consistentemente asociados a la subversión contra la democracia. Esos altos niveles de desigualdad, acumulados a lo largo del tiempo, tienden a producir polarización, desconfianza y agravios, los cuales reducen la disposición de amplios sectores a defender la institucionalidad. Aun en regímenes democráticos consolidados y de ingreso promedio alto, sostienen, “la desigualdad económica es una de las variables que mejor predice dónde y cuándo se erosiona la democracia”.
Las respuestas parecen contradictorias. En un caso, el retroceso se explica por los liderazgos autoritarios y la debilidad institucional; en el otro, por el contexto adverso que generan los niveles altos de desigualdad. En mi lectura, sin embargo, ambas explicaciones pueden complementarse si se articulan en una secuencia analítica.
El primer artículo contiene una explicación política que describe el mecanismo inmediato: cuando los contrapesos son endebles, ciertos líderes aprovechan para socavar la democracia. Por su parte, el segundo artículo se centra en una explicación socioeconómica de largo plazo: identifica las condiciones de posibilidad a partir de las cuales las arbitrariedades de los líderes autoritarios no generan suficiente oposición para impedirlas. La desigualdad no causa por sí sola la erosión democrática, pero incrementa la probabilidad de que los intentos por subvertirla encuentren poca resistencia social; la debilidad institucional no explica el origen de esa vulnerabilidad, pero sí el modo en que puede ser explotada y traducida en abusos de poder.
La conclusión de ambas lecturas es un antídoto contra las simplificaciones: reducir la desigualdad no basta si las instituciones políticas son frágiles, pero fortalecerlas tampoco alcanza cuando tanta desigualdad menoscaba su legitimidad.
POR CARLOS BRAVO REGIDOR
COLABORADOR
@carlosbravoreg