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La derrota del senador Bill Cassidy, en Luisiana, fue resultado directo de su voto en favor de la impugnación constitucional de Trump
00:10 viernes 22 mayo, 2026
Colaboradores
El presidente Donald Trump hizo sentir su poder político el martes, cuando aspirantes a los que respaldó vencieron a legisladores republicanos rebeldes en las elecciones de selección de candidatos para los comicios legislativos de noviembre próximo.
Pero junto con esa fortaleza viene una consecuencia: los derrotados son parte todavía del congreso, hasta enero de 2027, en seis meses que pueden ser de enorme importancia para el gobierno Trump.
La derrota del senador Bill Cassidy, en Luisiana, fue resultado directo de su voto en favor de la impugnación constitucional de Trump luego del intento de asonada del seis de enero de 2021.
El respaldo del mandatario a Ken Paxton en Texas hundió las posibilidades de reelección de John Cornyn, un republicano tradicional, debido a desacuerdos en torno al financiamiento del salón de baile promovido por Trump y la creación de un literal "fondo de compensación" para presuntas "víctimas" de persecución política durante el gobierno de Joe Biden, en concreto los participantes en el motín de enero de 2021.
El diputado Thomas Massie promovió la publicación de los archivos del fallecido delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein, criticó con frecuencia el enfoque de política exterior del partido y votó en contra de la emblemática legislación de impuestos y gasto de Trump, alegando preocupaciones sobre el aumento del gasto deficitario. Fue vencido por un aspirante apoyado por Trump.
En Indiana, varios senadores republicanos que se pronunciaron contra una redistritación ordenada por Trump para lograr más asientos favorables a su partido, fueron derrotados por leales al mandatario.
Todo, por supuesto, envía una señal de fuerza interna, de que el Partido Republicano es ahora y más que nunca el partido de Trump.
Pero también que el mandatario y su base están "enconchados" mientras los índices de aprobación del gobierno Trump se desploman en medio de problemas económicos, una guerra que no acaba de terminar y provoca aumento de precios del petróleo y sus derivados, escándalos sobre conductas personales y denuncias de abusos de poder y corruptelas para enriquecer al mandatario y sus allegados.
De acuerdo con las encuestas, la popularidad de Trump está por debajo de 40% y a la baja, a solo seis meses de unas elecciones legislativas de medio término que tradicionalmente son consideradas como un termómetro de los sentimientos hacia el presidente y el partido en el poder.
Los esfuerzos por modificar la geografía electoral, sobre todo en estados pro-republicanos y para eliminar distritos que favorecen la elección de representantes de minorías étnicas, y esfuerzos por limitar la votación de grupos pro-demócratas pueden tener, sin embargo, efectos contrarios, sobre todo entre votantes independientes.
De hecho, en varios casos grupos republicanos han expresado preocupación porque el apoyo a aspirantes extremos, como el texano Paxton, favorezca la elección de un demócrata, sin olvidar el resentimiento de los perdedores, que todavía tienen siete meses con voto y ya nada que perder...
POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS
COLABORADOR
@CARRENOJOSE