Vínculo copiado
#ESNOTICIA
#ESNOTICIA
Ciertamente, la formulación política del gobierno Trump parece ahora más agresiva
00:01 martes 13 enero, 2026
Colaboradores
Washington. A casi un año de que el presidente Donald Trump designará a los cárteles mexicanos del narcotráfico como organizaciones terroristas, hay nuevas especulaciones y preocupaciones sobre la posibilidad de incursiones militares estadounidenses en territorio mexicano.
La última versión se refiere a una rumorada petición para que la Oficina Jurídica del Departamento de Estado analice las implicaciones legales de una intervención militar en México.
No hubo comentarios del Departamento de Estado. Y tal vez, como suele ocurrir, tampoco las habrá. Pero la verdad, la idea de buscar justificaciones legales no tiene sentido, sobre todo cuando se trata de un mandatario que, como Trump, considera que tiene autoridad para hacer lo que quiera, por encima o al margen de las leyes nacionales o internacionales, sin más razones que las que él y su gobierno promueven con menciones de amenazas exageradas y con presunto amparo en leyes domésticas.
Y en ese sentido, una carta firmada por 90 legisladores demócratas, encabezada por representantes de distritos fronterizos con México, podría ser clave tanto por subrayar que cualquier intervención armada unilateral en México necesitaría del permiso del Congreso como porque tal acción "destruiría la confianza, evisceraría (destriparía) la cooperación con las autoridades mexicanas y haría más difícil mantener las drogas fuera del país".
De hecho, hace meses hay reportes de que Trump ordenó que los militares estadounidenses hagan planes para atacar carteles y organizaciones "narcoterroristas", incluso las mexicanas, con las consecuentes preocupaciones y quejas en torno a diplomacia y abuso de la autoridad Presidencial.
También hace meses ya que hay versiones no confirmadas en torno a la cooperación de agentes estadounidenses, sean de policía u operadores militares o de inteligencia, en acciones antidrogas de las autoridades mexicanas.
Ciertamente, la formulación política del gobierno Trump parece ahora más agresiva, más impredecible y más dispuesta a enfrentar los riesgos de una reacción política, sobre todo interna. Todo apunta, se dice aquí, a una Casa Blanca deseosa de reescribir las reglas del poder estadounidense y reafirmar su dominio en el hemisferio occidental.
En lo que se refiere a México, un reciente análisis del International Crisis Group consignó que "aunque el presidente Trump se ha referido a la necesidad de "hacer algo" con respecto a los cárteles de la droga, las autoridades (mexicanas) se sienten menos expuestas de inmediato.
"La presidenta Claudia Sheinbaum ha establecido una buena relación de trabajo con Trump y tiene un buen canal de comunicación con el secretario Rubio, quien ha elogiado la disposición de su gobierno a cooperar en materia de seguridad". Recordó que el gobierno Sheinbaum impuso altos aranceles a las importaciones chinas y que, si bien rechazó el arresto/secuestro de Nicolás Maduro, "es probable que el gobierno mexicano intensifique esta cooperación, con la esperanza de que sirva como protección contra una acción unilateral estadounidense en territorio mexicano".
POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS
COLABORADOR
@CARRENOJOSE