Vínculo copiado
#ESNOTICIA
#ESNOTICIA
El tema va más allá. La declaratoria de los cárteles como grupos terroristas en el marco de nuevas definiciones de seguridad nacional
00:10 martes 16 junio, 2026
Colaboradores
Para muchos en México, el posible acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán es un motivo de preocupación, ante la creencia de que dejará más libertad a Washington para presionar al gobierno mexicano. La relación entre los dos países está bajo la mayor tensión en décadas, tanto por las negociaciones comerciales en desarrollo como por el choque en torno a las peticiones estadounidenses de extradición de funcionarios de Morena acusados de vínculos con el narcotráfico.
La situación no ha mejorado con las versiones de que el gobierno del presidente Donald Trump presiona cada vez más al de la presidenta Claudia Sheinbaum mediante medidas con potencial impacto económico, y sobre todo políticas, para obligarlo a una mayor cooperación de seguridad.
Las amenazas de Trump de atacar al narcotráfico que llega por tierra desde México y rehusar la renovación del Tratado comercial México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), así como presuntas instrucciones al aparato judicial estadounidense de presentar más casos contra funcionarios mexicanos ligados al narcotráfico, no tranquilizan al gobierno Sheinbaum, aunque haya también la creencia de que la colaboración sea mayor que la percibida.
En ese sentido, las declaraciones de Sara Carter, la "Zar Antidrogas" del gobierno estadounidense, destacó la cooperación del gobierno Sheinbaum y las capturas de narcotraficantes con información de inteligencia estadounidense y la participación de la Guardia Nacional y el Ejército mexicanos.
Pero también recordó que, en opinión del presidente Trump, los cárteles han logrado infiltrarse en distintas estructuras gubernamentales mediante mecanismos de corrupción, intimidación y coerción, y precisó que el gobierno mexicano, como otros de la región, sabe que “si él (Trump) dijo: ‘Vamos a ir tras de ustedes si no cooperan con nosotros, los vamos a atacar y se van a arrepentir’. Entonces, ¿quieres cooperar, sí o no?”.
La anunciada designación de Jay Clayton como próximo Director Nacional de Inteligencia (DNI) no ayuda a calmar las aguas. Clayton, aún fiscal del Distrito Sur de Nueva York, donde se hicieron juicios como los de Genaro García Luna o Joaquín "Chapo" Guzmán, y está familiarizado, por tanto, con las demandas de extradición contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, el senador Enrique Inzunza y otros ocho funcionarios –incluso al menos uno que ya se entregó a las autoridades estadounidenses–.
El tema va más allá. La declaratoria de los cárteles como grupos terroristas en el marco de nuevas definiciones de seguridad nacional y ambiciones geopolíticas es parte, además, de una estrategia que demanda una asociación virtualmente sin restricciones.
El acuerdo estadounidense con Irán no puede ser visto como un claro triunfo político de Trump y a cambio, puede dedicar atención a los pendientes más cerca de sus intereses, Cuba y México, aun cuando las prioridades sean diferentes. Así, parece evidente que para el gobierno Trump, la colaboración que recibe del mexicano es satisfactoria pero insuficiente y quiere más.
POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS
COLABORADOR
@CARRENOJOSE1